Chistes malos para reir, pasar un lindo rato y luego contar a los amigos

Exageraciones

Un chiste tan pero tan pero tan malo que cada vez que exageraba lo hacia pésimo. Página N° 1

1 2 3 >>
- Te he dicho quince mil trecientos cuarenta y dos millones setecientas cincuenta y nueve mil docientos cuarenta y seis veces que no seas tan exagerado!
Había un hombre tan chiquito pero tan chiquito pero tan chiquito que para bajar la grada necesitaba paracaidas.
Mi suegra dice que tiene clase porque se saca los zapatos antes de poner los pies sobre la mesa cuando cenamos.
Era un hombre tan largo que se llamaba Julio y 15 días de Agosto.
-Señor, se le ha caído el periódico.
-Muchas gracias, estaba tan absorto en su lectura que no me había dado cuenta.
Era un chiste tan, pero TAN malo que le pegaba a los chistecitos.
Había un campo tan verde, tan verde verde, que las ovejas menores de dieciocho años no podían entrar.
Había una vez, un tipo tan feo, pero tan feo, pero tan feo, pero tan feo, que con su cara hacia llorar hasta una cebolla.
Había una vez un señor tan gordo, que cada vez que daba una vuelta era su cumpleaños.
Había una mujer tan gorda, pero tan gorda, que cuando se pesaba, la balanza decía: Continuará...
Había una vez una persona tan pobre, tan pobre, tan pobre que no tenia ni hambre.
Había una vez un hombre tan viejo, tan tan viejo que vio el arco iris en blanco y negro.
Había una vez un tipo tan, pero tan feo, que cuando nació su mamá no sabía qué escoger; si la placenta o a él.
Había una vez un hombre tan pequeño, tan pequeño, que en vez de viajar en metro, viajaba en centímetro.
Había una vez un hombre tan pequeño que se subió encima de una canica y dijo: ¡El mundo es mío!
Había una vez una ciudad tan seca, pero tan seca, que las vacas daban leche en polvo.
Había una vez una señora tan gorda, tan gorda, pero tan gorda, que su ángel de la guarda tenía que dormir en otro cuarto.
Había una mujer tan, tan gorda, que para darle el abrazo de año nuevo tenían que empezar desde septiembre.
Había una vez un hombre tan feo, tan feo, que fue a un concurso de feos y lo perdió por feo.
Había una mujer tan, pero tan flaca que cuando sacaba la lengua se iba de boca.
En ChistesMalos.net encontrarás los mejores chistes malos de internet para reite y compartir con tus amigos.